20 abril 2010
Madrid, 19 abril – Las asociaciones de deportistas pidieron hoy a la Comisión Europea que les «reconozca como interlocutores sociales» para concretar la aplicación del Tratado de Lisboa en materia deportiva y denunciaron la «posición dominante del COI, las federaciones y las ligas profesionales».
Apenas una hora antes de la inauguración del Foro Europeo del Deporte en Madrid, varios colectivos de deportistas encabezados por Walter Palmer, secretario general de la European Elite Athletes Association, y por José Luis Llorente, vicepresidente de la Asociación española de Deportistas y presidente de la Asociación de Baloncestistas, expusieron su descontento.
«Estamos insuficientemente representados en los órganos de decisión. Queremos denunciar que tanto el COI como las federaciones no han tenido en cuenta la opinión de los deportistas en su intento de tomar una postura sobre el Tratado de Lisboa y rechazamos su postura», dijo Llorente.
Tras agradecer los esfuerzos de la presidencia española de la UE para que los deportistas participen en el Foro que se celebra hoy y mañana en Madrid y destacar la «excelente predisposición» del secretario de Estado, Jaime Lissavetzky, para «trasladar sus inquietudes» a la Comisión Europea, Llorente habló de su obligación de defender los derechos laborales de los deportistas.
«Proponemos el Dialogo Social como herramienta para fijar condiciones laborales, salarios mínimos y normas antidopaje. Y ponemos de manifiesto la posición dominante desde la que operan el COI y las ligas profesiones que llevan a situaciones injustas, presionando a los deportistas a aceptar determinadas condiciones», añadió.
Los sindicatos pidieron a la Comisión Europea que «respete los derechos de los deportistas en su integridad» y que se «pacte» con ellos «cualquier limitación derivada de la especificidad del deporte». «Estamos en la zona más democrática del mundo y los deportistas no están en la situación que se merecen», dijo Llorente.
Walter Palmer, que se ha trasladado en coche desde Bruselas para estar hoy en Madrid ante los problemas que la nube volcánica ha generado en los vuelos, insistió en que «es clave» la presencia de los deportistas en la definición del término «especificidad» y en que no se haga con «un diálogo bilateral entre organizadores y movimiento olímpico».
En nombre de una asociación que incluye a 30 sindicatos europeos y representa a 25.000 atletas, Palmer insistió en que la voz de los deportistas debe sonar en los debates sobre la normativa antidopaje, la elaboración de los calendarios, los modelos de contratos y los derechos de imagen.
También apoyó estas reclamaciones UNI Europa, una federación sindical europea que representa a 7 millones de trabajadores y que, representada hoy por Carlos Ponce, reclamó a la Comisión Europea que «escuche a los sindicatos y promueva su participación», ya que el COI «como organizador de eventos ya es empresario y no puede ser el único interlocutor, igual que los comités olímpicos, las ligas o los clubes».
