El compromiso contra el dopaje

25 febrero 2009

Por su interés reproducimos el artículo escrito por el responsable del Área Antidopaje de la ABP, Andrés Jiménez, que se publicó el pasado día 16 de febrero en el diario “EL PERIODICO”.

 

La AMA necesita el consentimiento de las asociaciones de deportistas para actuar con legitimación.

Afortunadamente, hace ya años que los deportistas nos hemos sabido agrupar en un número importante de organizaciones que nos representen. Este fenómeno no se da únicamente a nivel de nuestros diferentes países y deportes, sino que también existen asociaciones de deportistas a nivel internacional, lo cual supone estar hablando de organizaciones que aglutinan a un gran número de atletas de diferentes disciplinas y deportes. Sin embargo, es frustrante comprobar como en el ámbito de la lucha contra el dopaje y de los medios a utilizar para conseguir apartar esta lacra del deporte a nivel mundial, las asociaciones de deportistas somos un fenómeno que pasa demasiado inadvertido para los estamentos creados a tal fin.

EN ESE SENTIDO, resulta poco menos que sorprendente que desde su creación, la propia Agencia Mundial Antidopaje (AMA) tome decisiones que a los deportistas nos afectan muy directamente sin consultarnos a través de nuestros más legítimos representantes, precisamente estas organizaciones de atletas y deportistas donde, si no todos, al menos la gran mayoría estamos integrados.
Aunque en general compartimos el concepto que significa la creación de una AMA, así como de un Código Mundial Antidopaje que ayude a unificar criterios y esfuerzos en favor de una lucha contra el dopaje más efectiva, con eso no se acaba todo, ni mucho menos. Es evidente que entendemos que la AMA tiene la obligación formal de integrar en su estructura a nuestras asociaciones de deportistas por ser organizaciones más representativas que cualquier deportista a título individual. Es más, pensamos que para optimizar todos los medios que actualmente se utilizan dentro de la lucha contra el dopaje esta colaboración resulta imprescindible, ya que la capacidad de la AMA es limitada y la actuación que esta pueda ejercer para controlar al deportista pasa casi siempre por transgredir derechos que como ciudadano cada deportista también posee.

NO OBSTANTE, a pesar de que este último aspecto nos afecte de manera muy negativa en muchas parcelas de nuestra privacidad, los deportistas nunca nos hemos negado a colaborar. Al contrario, nuestro interés por apartar lo que la lacra del dopaje en el deporte significa así lo demuestra. Eso sí, exigimos que al menos se entienda por parte de la Agencia Mundial que necesita de nuestro consentimiento y compromiso para que las actuaciones que desde la misma se practiquen ostenten una mínima legitimación.
Pero no es eso lo único que nos preocupa. Aún hay más cosas que se pueden mejorar para que esta lucha contra el dopaje sea lo más efectiva posible. La AMA solo es una organización privada y al estar limitada por sus competencias solo puede actuar hacia y contra los deportistas. Pero los diferentes países que han dado su apoyo a la creación de la misma no tienen para nada esa limitación, al contrario. Aunque, eso sí, la mayoría de ellos eligen el camino más fácil, apoyan a la AMA o repiten sus procedimientos; de esa manera se desentienden del problema, lo cual es otro grave error.
Los diferentes países, como es el caso de España, son los verdaderos responsables de establecer medidas para tratar de controlar esta situación y erradicar este problema, ya que son los únicos que pueden incluir en sus respectivos ordenamientos jurídicos medidas que castiguen realmente (al igual que sucede con los deportistas) a otros estamentos de los que desgraciadamente se habla poco pero que forman también parte de esta cuestión.

NADIE PUEDE ya intentar obviar que para que exista dopaje no solo ha de haber deportistas que quieran doparse. También existen médicos, agentes, directivos o entrenadores que, si no se les persigue, están y estarán interesados en que eso suceda.
Considerar a estas alturas que el dopaje se puede combatir presionando y castigando única y sistemáticamente solo al deportista es una cuestión que ojalá pase lo antes posible a la historia.

ANDRÉS Jiménez
REPRESENTANTE ASOCIACIONES DE DEPORTISTAS EN LA AGENCIA ESTATAL ANTIDOPAJE