21 marzo 2006
Si hace un par de meses saltó a la palestra el ‘caso Salva Camps’, ahora ha estallado el ‘caso Josh Fisher’, un base que fichó el Real Madrid este pasado 6 de febrero procedente del Gijón, de la LEB. Este jugador se casó con una ciudadana española en Chicago en el año 2002, pero todavía no tiene el pasaporte español. Al principio no hubo problema, porque el Madrid sólo tenía otro extracomunitario –Louis Bullock–, pero la tormenta estalló cuando el club blanco fichó a uno más, Alex Scales, que sería el tercero, cuando el máximo permitido por el acuerdo es de dos por equipo. Con esta situación, el Madrid jugó contra el Alta Gestión Fuenlabrada y el pasado fin de semana frente al Adecco Estudiantes. Es decir, el club blanco podría haber incurrido en dos alineaciones indebidas y podría estar a punto de cometer una tercera mañana frente al Etosa.
José Luis Llorente, presidente de la ABP, apuntó a la ACB: “Es la que da el visto bueno a la licencia del jugador. Es lamentable que un acuerdo que buscaba la estabilidad y el no estar siempre en los tribunales se esté incumpliendo sistemáticamente. Los cupos son clarísimos. Lo de que Fisher es comunitario no tiene ningún sentido”
El ‘caso Camps’, en vía muerta
El otro conflicto relacionado con el tema de los cupos que surgió tras el acuerdo de ACB y ABP ha quedado en vía muerta. Tras verse expulsado de la Liga ACB de la noche a la mañana, el base badalonés del Llanera Menorca Salva Camps sigue entrenándose con su equipo pero sin poder jugar. El Llanera no le ha podido alinear en vista del pacto de caballeros alcanzado por los clubs de la ACB para impedir que la duodécima ficha de cada plantilla pueda concederse a un jugador mayor de 22 años como sí contempla el acuerdo firmado con los jugadores
