15 diciembre 2006
Madrid, 15 dic (EFE).- El griego Giorgos Vassilakopulos,
presidente de FIBA Europa, la división continental de la Federación
Internacional de Baloncesto (FIBA) para la zona europea, considera
el contrato-tipo que la Euroliga quiere imponer para los jugadores
que participan en sus eurocopas «vulnera los derechos humanos».
La Unión de Baloncestistas Europeos (UBE) denunció ese contrato
ante la FIBA la semana pasada con el respaldo de todos los
sindicatos que la integran (Israel, Italia, Grecia, España,
Portugal, Bélgica, Francia y Alemania) porque, según su presidente,
el italiano, Giussepe Cassi, «trata de imponer un modelo de
contratación único mediante el empleo de métodos coercitivos hacia
los jugadores, lo que supone un verdadero abuso de posición
dominante y una práctica restrictiva de la libre competencia y de la
libertad de contratación entre empresarios y trabajadores».
Jordi Bertomeu, director ejecutivo de la Euroliga, aseguró en el
transcurso de un almuerzo con informadores que tuvo lugar la semana
pasada en Madrid que el contrato denunciado es «sólo un borrador»,
pero el sindicato europeo de baloncestistas sostiene que ya hay
algunos jugadores que lo han firmado por las presiones de sus
clubes.
Vassilakopulos explicó a EFE que «de acuerdo a la Comisión Legal
-de FIBA Europa-, algunas cláusulas del contrato de la Euroliga
contravienen los derechos humanos».
El sindicato continental de jugadores se opone al documento de la
Euroliga debido a las atribuciones que concede a los clubes y la
propia Euroliga en materia laboral. También lo rechaza porque, según
sostiene, la Euroliga lo ha elaborado sin haber consultado con sus
representantes,
La UBE considera inadmisible que el contrato abra la posibilidad
de cancelar contratos en caso de lesiones de larga duración sin
compensación económica alguna; y que establezca una cláusula de
salida a la NBA para jugadores menores de veinticuatro años de 1,5
millones de euros como mínimo aplicable aunque haya expirado la
relación laboral del baloncestista con el club.
El otro frente es la explotación de los derechos de imagen, que
el contrato pone de los clubes y de la propia Euroliga. Además,
permite sancionar a los jugadores que se nieguen a ceder esos
derechos incluso con la rescisión de sus contratos.
El presidente de FIBA Europa comentó a EFE que «los jugadores
europeos tienen derechos que se deben respetar. El presidente del
sindicato griego -Demos Dikudis- ha dejado claro que ningún jugador
griego firmará ese contrato».
«El próximo enero mantendremos una reunión con los representantes
de los jugadores europeos en Múnich (Alemania) para debatir este
contrato», añadió a EFE Vassilakopulos.
El directivo heleno subrayó que el contrato-tipo de la Euroliga
«es el primer paso para intentar controlar a los jugadores y
ponerles obstáculos para su participación en las competiciones de
los equipos nacionales».
«El contrato dice que los jugadores no pueden participar en
ninguna competición que no esté organizada por la Euroliga», dijo a
EFE Vassilakopulos, que contempla esta cláusula como un problemas
para las selecciones nacionales.
Vassilakopulos recordó que, ya que FIBA Europa y la Euroliga
disponen de competencias en la organización de la Euroliga y la Copa
ULEB merced al acuerdo que ambos organismos suscribieron en su día,
la rama continental de la Federación Internacional «tiene derecho a
decidir sobre este asunto, sobre todo, después de que los ministros
de deportes de la Unión Europea hayan reconocido la especificidad
del deporte como una actividad social y no económica» EFE
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