
Nada mejor dicho: empezar de cero. El 8 de Noviembre de 2013, se disputaba la sexta jornada de la liga. En el minuto 8 del primer cuarto, tras un salto caí desequilibrado y me rompí el cruzado anterior y el ligamento lateral interno. Estando en la camilla, mientras el médico me hacia las primeras pruebas, decía una y otra vez que volvería a jugar. No era consciente del alcance de la lesión pero tenía claro cuál era mi objetivo: VOLVER A JUGAR.
Ver más